Constituye un original mercado de la época de la Ilustración, construido por el arquitecto asturiano Pruneda y Cañal por encargo municipal en 1792. En sus alrededores se pueden disfrutar los jueves y domingos de mercadillos donde escoger entre multitud de compras, desde cualquier fruta u hortaliza hasta la más genial de las antigüedades.